Legoland cambia su política de accesibilidad tras una queja en la dark ride Ninjago
Legoland Windsor modificó su política de accesibilidad después de que un niño tuviera que demostrar que podía caminar en LEGO NINJAGO The Ride. La dark ride se convirtió en un ejemplo claro dentro de un debate más amplio sobre la atención a visitantes con discapacidad.
Más contexto
Una visita a LEGO NINJAGO The Ride tuvo una consecuencia inesperada para Legoland Windsor cuando la madre de Sebby, de 7 años, denunció el trato recibido por su hijo. El niño tiene parálisis cerebral y acababa de pasar por varias operaciones importantes. Durante una visita en septiembre de 2019 quiso montar en la dark ride, pero según su madre tuvo que demostrar delante de otros visitantes que podía dar tres pasos, algo que el personal consideraba relevante ante una posible evacuación. El incidente derivó en una queja formal, asesoramiento legal y una petición con más de 27.000 firmas. Legoland Windsor acabó reuniéndose con la familia y modificó sus normas. En LEGO NINJAGO The Ride y otras dos atracciones, los visitantes ya no tienen que demostrar que pueden caminar; desde marzo de 2021, esa política probablemente se ampliaría a varias atracciones más. Para visitantes y aficionados, la noticia da a la dark ride un significado más amplio que su tecnología interactiva en 3D. La atracción quedó vinculada a un debate sobre accesibilidad, dignidad y la forma en que los parques equilibran seguridad y trato respetuoso.