Un parque sueco celebra la reapertura de su montaña rusa de madera renovada
Tras más de un año cerrada, Balder volvió a recibir visitantes en octubre de 2022. La renovación tardó más y costó más de lo previsto, pero Liseberg celebró el regreso de una de sus montañas rusas más queridas.
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En octubre de 2022 la larga renovación de Balder terminó por fin con una celebración. Looopings informó de que la montaña rusa de madera podía reabrir tras más de un año cerrada, justo a tiempo para la temporada de Halloween de Liseberg. El regreso se vivió dentro del parque: empleados con gorros de fiesta, bocinas y el director Andreas Andersen subiendo en primera fila para una primera vuelta. La alegría era comprensible, porque el proyecto había durado más de lo previsto. Los problemas de suministro alargaron la renovación hasta unos quince meses. También cambió el coste: de los 30 millones previstos se pasó a 40 millones de coronas suecas, unos 3,7 millones de euros. Aun así, Liseberg defendió la inversión como necesaria. El responsable técnico Kenneth Berndtsson señaló que Balder merecía el esfuerzo, precisamente porque la coaster es conocida como una de las mejores del mundo. Para los visitantes, la reapertura devolvía un icono a la oferta del parque. Para los aficionados fue algo más que mantenimiento: tras meses de espera, Balder recuperó su papel de gran favorita de madera de Liseberg, con la experiencia de siempre y una base técnica renovada.