Plopsaland defiende un vlog con palo selfie en The Rabbits
Plopsaland defendió un vlog oficial en el que una empleada usaba un palo selfie en The Rabbits, pese a la prohibición estricta para los visitantes. La atracción infantil quedó ligada a un debate más amplio sobre grabaciones y seguridad.
Más contexto
A finales de 2016, un vlog oficial de Plopsa provocó debate en torno a The Rabbits. En el vídeo, una empleada de Plopsa se grababa con un palo selfie durante un recorrido en esta atracción infantil, aunque el parque prohibía estrictamente ese tipo de accesorios en las atracciones. Para los visitantes, el reglamento podía implicar la expulsión del parque y una sanción administrativa.
El caso llamó la atención precisamente porque The Rabbits no es una atracción extrema, sino un paseo familiar tranquilo con temática de Kabouter Plop. Eso dejó claro que Plopsaland aplicaba la prohibición de forma amplia: no solo en montañas rusas o atracciones rápidas, sino también en recorridos suaves para niños. Algunos fans vieron una contradicción en que un vídeo oficial mostrara un comportamiento que el público no podía repetir.
Plopsa defendió la grabación separando la situación del personal y la de los visitantes. Según el parque, una empleada fija con identificación conoce las normas y los riesgos, mientras que los visitantes con accesorios sueltos pueden poner en peligro a otras personas, a sí mismos o a la atracción. Para The Rabbits no fue una noticia de obra ni de estreno, pero sí un episodio revelador dentro de su historia pública: una pequeña atracción infantil quedó momentáneamente en el centro de una conversación sobre grabaciones, redes sociales y seguridad en Plopsaland.