Plopsa encarga una espectacular atracción aérea
En febrero de 2015, Plopsa anunció un Sky Fly de Gerstlauer de 22 metros para Holiday Park. La atracción aérea interactiva sustituyó a la desmontada Bounty Tower y dejaba a los pasajeros decidir cuántas veces ponerse boca abajo.
Más contexto
Plopsa anunció a comienzos de 2015 que Holiday Park recibiría una nueva atracción aérea llamativa. En ese momento todavía no tenía nombre, pero el tipo ya estaba definido: un Sky Fly del fabricante alemán Gerstlauer, con doce góndolas basculantes en forma de avión y una altura de 22 metros. Para el parque alemán de Plopsa, la compra suponía una apuesta clara por una experiencia de emoción más interactiva.
Lo especial no era solo la altura, sino el control que recibían los visitantes. Con dos pequeñas alas situadas junto al asiento, cada pasajero podía decidir si quería un vuelo tranquilo o hacer que la góndola girara varias veces boca abajo. Así, Sky Fly no funcionaba como una atracción giratoria convencional: cada ciclo dependía del valor y la habilidad de quienes iban a bordo.
La novedad se anunció durante una fiesta del personal y después fue confirmada por Holiday Park. Looopings también señaló que Gerstlauer había hablado poco antes del fuerte interés europeo por este tipo de atracción. Sky Fly sustituyó a la antigua Bounty Tower, que ya había sido desmontada. En 2015, Holiday Park sumó así un nuevo punto de atención moderno, alineado con la estrategia de Plopsa de renovar gradualmente sus parques existentes.