PortAventura no quiso irse a dormir a la hora prevista: con el cierre marcado a las 20:00, todavía había colas vivas a las 21:21. Para quienes disfrutamos persiguiendo esos últimos minutos de parque, esto fue un caramelito absoluto de wachttijden.
La jornada venía con un poco de contexto especial, porque el 24 de junio coincidió con San Juan en varias regiones y también con el final de clases en otra zona. No hace falta inventarse una gran teoría para entender el ambiente: había motivos de sobra para que mucha gente estirara el día, y en PortAventura eso se notó sobre todo en las colas grandes.
PortAventura mandó… y encima regaló más parque
PortAventura fue el parque español que más me hizo levantar la ceja en esta revisión. La media del parque se movió alrededor de los 30 minutos, pero lo realmente jugoso estuvo en las atracciones que siguieron empujando fuerte hasta tarde: Furius Baco llegó a 110 minutos, Uncharted tocó los 100 y Shambhala aún tuvo picos de 90. Eso ya sería una tarde intensa por sí sola, pero el giro bonito es que el parque siguió con movimiento bastante después del cierre previsto.
Ese rato extra fue de los que a los fans nos encantan, porque no hablamos de una atracción aislada con una cola fantasma. Después del cierre seguían apareciendo esperas serias en Uncharted, Furius Baco, Silver River Flume, Tutuki Splash, Hurakan Condor, Dragon Khan, El Diablo, Grand Canyon Rapids, Shambhala y Street Mission. El parque terminó dando unos 81 minutos más de vida a la jornada, y sinceramente: bravo por ese extra de tiempo de parque cuando todavía había tanta gente queriendo exprimir el día.
Las colas largas tuvieron sabor muy PortAventura
El patrón de PortAventura fue bastante de manual veraniego: las grandes montañas rusas tiraron fuerte, pero las de agua también se convirtieron en imanes. Silver River Flume se mantuvo muy seria, con una media cercana a la hora y picos de 80 minutos, mientras Tutuki Splash se movió en una zona parecida. Es ese momento del día en el que uno mira el móvil, ve una cola larga en una atracción acuática y piensa: “sí, media España ha tenido exactamente la misma idea”.
Furius Baco y Uncharted fueron el dúo protagonista, aunque de formas distintas. Furius Baco tuvo el techo más alto del día con esos 110 minutos, mientras Uncharted fue una roca durante muchas mediciones, con una media por encima de 88 minutos. Si estabas allí y querías hacer ambas sin sufrir demasiado, el plan improvisado probablemente no era tu amigo.
Madrid tuvo su propio mini-drama con Tarántula y Abismo
El Parque de Atracciones de Madrid no alcanzó el nivel de PortAventura, pero tuvo una historia muy de fan de horarios: Tarántula apareció bastante tarde, unas 2 horas y 41 minutos después de la apertura prevista. Y claro, cuando una atracción popular tarda en sumarse al tablero mental del visitante, el reparto del día cambia.
Abismo fue el gran foco de espera del parque madrileño, con una media ligeramente por encima de los 50 minutos y un máximo de 75. Tarántula, pese a ese arranque tardío, también acabó siendo una parada potente, moviéndose por encima de la media cómoda del parque. Me parece el típico caso en el que conviene no tachar una atracción por la mañana demasiado pronto: si vuelve a entrar en juego más tarde, puede convertirse en una oportunidad… o en una cola compacta de golpe.
Ferrari Land tuvo un cierre pequeño pero muy simpático
Ferrari Land vivió una historia más corta, pero me hizo sonreír. El parque tenía el cierre marcado a las 22:00 y Red Force todavía aparecía con espera a las 22:31. No fue una prolongación enorme como la de PortAventura, pero esos 31 minutos extra alrededor de Red Force son exactamente el tipo de detalle que alegra a quien apura el día hasta el último lanzamiento.
La foto general de Ferrari Land fue más tranquila que otros días recientes, con una media de unos 15 minutos en el tramo que entró en esta revisión. Aun así, el histórico de la jornada dejó claro que Red Force, Flying Dreams y Racing Legends habían tenido momentos bastante más calientes antes del cierre. Si ves Ferrari Land desde fuera parece un parque de visita rápida, pero sus picos siguen teniendo muy mala leche cuando todos miran hacia Red Force a la vez.
Parque Warner: ojo con tres ausencias que pesaron
En Parque Warner Madrid, la media fue mucho más amable, cerca de 8 minutos, pero aquí la conversación no va solo de esperar poco. Expedientes Warren, LEX LUTHOR y Academia de pilotos Baby Looney Tunes estuvieron fuera de juego durante buena parte del día, con unas nueve horas y media en los dos primeros casos y algo menos en Academia. Eso cambia bastante la ruta de una visita, sobre todo si vas con una lista de imprescindibles o con peques que cuentan con la zona familiar.
Lo curioso —y un poco cruel para el visitante que improvisa— es que Warner también tuvo atracciones con tirón antes del cierre, como Coaster Express y Rápidos ACME, ambas con picos de 50 minutos. Justo alrededor de la hora de cierre aún aparecían colas pequeñas en esas dos, apenas 5 minutos, así que para los cazadores de último viaje hubo una ventanita interesante. No lo trataría como tiempo extra de parque, pero sí como una pista práctica: en Warner, el final del día puede esconder alguna recompensa si estás cerca.
También hubo pequeños descansos para quien miró bien
La parte feliz de mirar wachttijden todo el día es encontrar esos huecos raros en los que un parque respira. Ferrari Land tuvo un tramo muy dulce sobre las 18:00, con esperas casi testimoniales en varias atracciones, mientras Parque Warner se relajó mucho hacia las 21:00 y se movió alrededor de los 5 minutos. Esos momentos no hacen tanto ruido como una cola de 110 minutos, pero para mí son oro puro: ahí se gana una visita.
Mi consejo de amigo para hoy sería este: si vas a PortAventura, no dejaría Furius Baco y Uncharted al azar; intentaría cazarlas con estrategia y me quedaría atento al final del día, porque ayer el cierre fue una joyita. En Parque de Atracciones de Madrid, vigilaría Tarántula antes de cruzar medio parque. Y en Parque Warner Madrid, comprobaría Expedientes Warren, LEX LUTHOR y Academia antes de hacer planes rígidos: mejor ajustar la ruta pronto que descubrirlo con el bocadillo ya en la mano.