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Blog de planificación de parques

Tiempos de espera PortAventura y Ferrari Land: ¿150 min?

PortAventura tuvo el momento más salvaje de las últimas 24 horas con Furius Baco disparado, mientras Ferrari Land volvió a vivir pendiente de Red Force.

Tiempos de espera PortAventura y Ferrari Land: ¿150 min?

Furius Baco hizo ayer algo que a cualquier friki de las colas le hace levantar la ceja: se plantó en 150 minutos y le robó el foco incluso a Uncharted. En unas últimas 24 horas sin festivos ni eventos especiales en el calendario, PortAventura y Ferrari Land volvieron a jugar en otra liga de paciencia.

PortAventura tuvo el gran pico del día

PortAventura fue el parque donde más se notó esa sensación de “mejor miro el móvil antes de cruzar medio parque”. La media general rondó los 27 minutos, pero lo divertido —bueno, divertido para quienes miramos gráficas; menos para quien estaba bajo el sol— estuvo en cómo se repartió la presión. PortAventura no dependió solo de Uncharted: Furius Baco se puso realmente serio, Uncharted se mantuvo muy arriba con picos de 115 minutos, y Shambhala y Dragon Khan también estuvieron lo bastante cargadas como para obligar a planificar.

Lo de Furius Baco fue el momentazo de la jornada. La atracción se movió con una espera media de unos 64 minutos y llegó a ese pico de 150, que para un día sin contexto especial en la agenda me parece una barbaridad preciosa de analizar. Uncharted, que tantas veces es el imán obvio, quedó muy cerca en ritmo medio, mientras Shambhala pasó de ser “vamos cuando cuadre” a “mejor no improvises demasiado” con una media por encima de los 50 minutos.

Las atracciones de agua también tuvieron su papel, aunque no fueron las únicas culpables de la presión. Silver River Flume aguantó bastante alto, con esperas que llegaron a 65 minutos, y Grand Canyon Rapids se mantuvo en una zona donde ya no lo llamaría paseo inocente entre montañas. Ese patrón me encanta porque cuenta una historia muy de PortAventura: cuando las colas grandes aprietan, los visitantes buscan refrescarse… y de repente también hay que hacer estrategia para mojarse.

Ferrari Land volvió a girar alrededor de Red Force

Ferrari Land tuvo una jornada más compacta, pero con una intensidad muy clara: si querías Red Force, tocaba mirar bien el momento. En Ferrari Land, la espera media del parque fue de casi 29 minutos, empujada sobre todo por Red Force, que rozó una media de 67 minutos y subió hasta 110. No es una sorpresa absoluta —Red Force suele mandar—, pero sigue siendo fascinante ver cómo una sola atracción puede marcar el pulso de todo el parque.

Maranello Grand Race y Flying Dreams ayudaron a que Ferrari Land no fuera solo “la cola de Red Force y ya”. Maranello se movió en torno a los 36 minutos de media, mientras Flying Dreams rondó los 33, cifras que convierten el parque en una visita donde conviene alternar bien: si Red Force está imposible, no siempre significa que el resto esté regalado.

También hubo huecos sorprendentemente tranquilos

Parque Warner Madrid dejó dos ventanas de esas que dan ganas de mandar un mensaje al grupo: “oye, ahora mismo se puede respirar”. A última hora del día anterior, entre las 22:00 y las 23:00, prácticamente todo se quedó alrededor de 5 minutos, y el 15 de julio volvió a aparecer una hora muy amable entre las 12:00 y las 13:00. Para un parque con Batman, Superman y compañía, ver tantos tiempos tan bajos juntos siempre me parece un pequeño caramelo para cazadores de colas.

La lectura general de Parque Warner Madrid fue mucho más tranquila que la de los parques de Tarragona, con una media cercana a 6 minutos y un máximo de 45. Parque de Atracciones de Madrid también se mantuvo bastante llevadero, con una media alrededor de 7 minutos y un pico de 31. No son parques vacíos, claro, pero comparados con el baile de PortAventura y Ferrari Land parecían jugar una partida mucho más relajada.

Aperturas tardías que cambiaron la mañana

PortAventura tuvo una mañana en la que varias atracciones no entraron en juego desde el primer minuto, y eso siempre altera el tablero. Templo del Fuego apareció ya por la tarde, alrededor de las 16:34, y Angkor también se hizo esperar hasta las 15:49. Armadillos, Stampida, Cobra imperial, Tomahawk y Silver River Flume fueron sumándose más tarde de lo previsto, así que quien hubiese planeado empezar el día por esas zonas probablemente tuvo que improvisar un poco.

En Parque Warner Madrid también hubo una espera extra antes de ver Stunt Fall en marcha, ya que apareció sobre las 14:41 pese a tener apertura prevista a mediodía. No lo convertiría en drama, pero sí en recordatorio de fan: las primeras horas no siempre sirven para todo, y a veces la mejor jugada es tener un plan B cerca en vez de cruzar el parque confiando en una sola atracción.

Expedientes Warren siguió fuera del juego

Expedientes Warren volvió a ser el punto delicado en Parque Warner Madrid. La atracción no dio juego durante todo el periodo que miramos, y al tratarse de una experiencia muy buscada, eso se nota en la visita más de lo que parece: no solo pierdes una atracción, también se redistribuyen las ganas hacia otros imprescindibles del parque. Si es una prioridad absoluta para ti, yo revisaría el estado antes de salir de casa, porque llegar con esa expectativa y encontrártela sin actividad puede torcerte el plan más que una cola larga.

Mi estrategia para hoy

Si vas a PortAventura, yo no dejaría Furius Baco ni Uncharted para el tramo central del día: ayer el mediodía fue el momento más peligroso para la paciencia. En Ferrari Land intentaría atacar Red Force fuera del pico de tarde, porque a las 18:00 el parque se puso muy intenso y a las 19:00 la foto era mucho más amable. Y si tu plan es Parque Warner Madrid o Parque de Atracciones de Madrid, jugaría con flexibilidad: las ventanas tranquilas aparecieron de verdad, así que merece la pena revisar tiempos en directo y moverse cuando el parque te regale uno de esos huecos bonitos.

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