Uncharted le quitó ayer el foco a Red Force, y eso siempre me hace levantar una ceja de fan de colas. En las últimas 24 horas, la aventura de PortAventura llegó a 115 minutos, mientras Red Force se quedó en 100; no está nada mal para una jornada sin festivos ni vacaciones escolares destacadas en el calendario que tenemos delante.
PortAventura tuvo el imán de colas más potente
PortAventura fue el parque donde más se notó esa sensación de “todos queremos lo mismo a la vez”. En el conjunto del día se movió casi al mismo nivel que Ferrari Land, con una espera media de 23,16 minutos frente a los 23,9 de su vecino rojo, pero el reparto fue mucho más sabroso para mirar gráficas: los tiempos de espera de PortAventura tuvieron varios picos fuertes repartidos entre grandes nombres.
Uncharted fue el gran protagonista de la jornada, y no solo por tocar los 115 minutos. Lo que más me gusta de este caso es que no fue un pico suelto y ya está: se mantuvo muy serio, con una media de 64,53 minutos. Furius Baco también apretó de lo lindo, rondando los 50,89 minutos de media y alcanzando los 100. Cuando esas dos atracciones se calientan a la vez, PortAventura deja de ser un parque para improvisar y empieza a pedir estrategia de verdad.
Las atracciones de agua también hicieron de las suyas, que en julio es casi tradición mirar esas curvas con una sonrisa. Silver River Flume se movió con una media de 41 minutos y llegó a 90, mientras Tutuki Splash y Grand Canyon Rapids se quedaron por debajo, pero lo bastante activos como para absorber mucha gente. Ese patrón me encanta porque cuenta una historia muy de verano: los visitantes se reparten entre adrenalina y remojón, y aun así las colas grandes siguen vivas.
Ferrari Land estuvo tranquilo… hasta que dejó de estarlo
Ferrari Land tuvo una jornada de esas que parecen engañosamente cómodas al principio y luego te hacen mirar dos veces la pantalla. Ferrari Land terminó con una media muy parecida a PortAventura, pero con menos atracciones concentrando la atención, así que cada movimiento de Red Force se nota muchísimo más.
Red Force tardó bastante en entrar en juego: estaba previsto desde las 17:00 y no apareció con cola hasta las 18:41. Y claro, cuando por fin se despierta la gran lanzadera, el parque cambia de cara casi al instante. Su media acabó en 54,62 minutos, con el máximo en 100, así que quien llegó a Ferrari Land pensando “ya me subiré luego” pudo encontrarse con el clásico susto rojo de última hora. Maranello Grand Race también tuvo su papel, bastante constante, con esperas que llegaron a 50 minutos.
La parte más divertida para cazar oportunidades fue el contraste horario. Alrededor de las 18:00, Ferrari Land parecía tener un respiro enorme, con una media horaria bajísima de 1,67 minutos en las lecturas de planificación; una hora después, el panorama ya era otra película. Estos cambios bruscos son oro puro para quien mira wachttijden por vicio —sí, me declaro culpable— porque te recuerdan que una tarde aparentemente calmada puede girar en cuestión de minutos.
Madrid respiró mucho mejor que la costa
Los parques madrileños jugaron en otra liga de intensidad, y eso para el visitante fue una alegría. Parque de Atracciones de Madrid se quedó en 7,7 minutos de media, con un máximo de 36, mientras Parque Warner Madrid rondó los 7,02 y llegó a 41. No son cifras para dormirse si tienes una atracción favorita, pero comparado con el duelo PortAventura-Ferrari Land, Madrid sonaba bastante más amable.
Parque de Atracciones de Madrid tuvo su momento más cómodo alrededor de las 12:00, con una media horaria de 3,33 minutos. Lo curioso es que el tramo más exigente llegó mucho más tarde, sobre las 20:00, cuando la media subió a 35,67. En Parque Warner Madrid pasó algo parecido pero desplazado: la lectura más suave apareció sobre las 15:00, con 1,67 minutos, mientras que el tramo de las 13:00 fue el más delicado. Me encantan estos huecos raros a mitad del día, porque son justo los que salvan una visita cuando todo el mundo se mueve por instinto.
Templo del Fuego volvió a pedir paciencia
En PortAventura hubo varias aperturas tardías que cambiaron el ritmo de la mañana. Templo del Fuego fue el caso más llamativo: estaba previsto a las 10:30 y no se vio funcionando hasta las 16:33. Como ya ha sido un tema recurrente estos días, no lo convertiría otra vez en el drama principal, pero sí conviene tenerlo en la cabeza si vas con ganas de encajarlo en tu ruta.
Tomahawk apareció más tarde de lo previsto, a las 12:31, y Tutuki Splash lo hizo a las 12:16. Esto último tuvo su gracia, porque Tutuki acabó siendo una de esas atracciones que luego sí generó cola interesante. Dicho de otra forma: que algo no arranque fuerte por la mañana no significa que vaya a quedarse fuera del radar todo el día. En PortAventura, las colas tienen memoria corta y se animan rapidísimo.
Expedientes Warren siguió sin dar tregua en Warner
La situación menos cómoda del día volvió a estar en Parque Warner Madrid con Expedientes Warren. La atracción permaneció sin abrir durante todo el periodo que miramos, dentro de una avería que ya venía de antes, y eso se nota sobre todo para quien la llevaba marcada como imprescindible. No es una cola larga; es peor para el fan: es ese hueco en el plan que te obliga a reorganizar la visita.
Lo bueno es que el resto del parque no se disparó por ello. Warner mantuvo esperas bastante llevaderas en general, así que la recomendación aquí no es entrar en pánico, sino revisar antes de plantarte en la puerta si Expedientes Warren es una prioridad absoluta. Si vas por Batman, Superman y compañía, el día tuvo margen para disfrutar sin estar peleando colas gigantes todo el rato.
Mi estrategia para hoy
Si yo fuera a PortAventura, no gastaría toda la energía en la primera hora si Uncharted o Furius Baco arrancan fuertes: vigilaría el tramo alrededor del mediodía, porque ayer hubo un bajón muy goloso. En Ferrari Land, miraría Red Force con lupa desde que aparezca abierto y evitaría confiarme demasiado cerca de las 19:00. Y si el plan es Madrid, me iría con una sonrisa: Parque de Atracciones de Madrid y Parque Warner Madrid tuvieron huecos muy aprovechables, pero en Warner comprobaría Expedientes Warren antes de hacer de esa zona mi primera parada.