Red Force volvió a ser ese imán de colas que uno mira en la gráfica y piensa: “sí, claro, tenía que ser él”. Tocó techo en 90 minutos, pero lo que más me hizo levantar la ceja en estas últimas 24 horas fue ver cómo PortAventura combinó picos bastante bravos con ratos sorprendentemente aprovechables.
Ferrari Land siguió jugando a lo suyo
Ferrari Land fue el parque español donde más se notó la presión en las esperas. No fue una jornada descontrolada, pero sí de esas en las que conviene mirar dos veces antes de lanzarse directo a la atracción estrella. El parque se movió alrededor de los 27 minutos de espera media, y ahí Ferrari Land volvió a apoyarse muchísimo en Red Force.
Red Force fue, sin sorpresa pero con mucho respeto, el gran jefe final del día: rondó los 67 minutos de media y llegó a los 90. Me encanta cuando una atracción marca tanto el pulso de un parque pequeño, porque te obliga a decidir: ¿la haces nada más entrar, o esperas ese bajón mágico que a veces aparece cuando todo el mundo ya ha tomado su dosis de adrenalina?
También hubo movimiento interesante alrededor de Flying Dreams, Maranello Grand Race y Thrill Towers. Ninguna eclipsó a Red Force, pero sí mantuvieron a Ferrari Land con ese ambiente de “aquí no se viene solo a pasear”. Flying Dreams se acercó a los 38 minutos de media, Maranello Grand Race rondó los 35 y Thrill Towers pasó de los 31. Para un parque compacto, eso se nota bastante en la sensación general.
PortAventura tuvo colas largas… pero también huecos deliciosos
PortAventura fue más irregular, y justo por eso me pareció más divertido de seguir. En PortAventura la espera media quedó por debajo de Ferrari Land, cerca de los 17 minutos, pero sus grandes nombres sí sacaron músculo cuando tocó. Uncharted volvió a llevarse muchas miradas: se movió por encima de los 43 minutos de media y llegó hasta 110. Eso ya es una cola que te cambia el plan del día.
Lo bonito —sí, los fans de wachttijden también encontramos bonitas estas cosas— fue que PortAventura no estuvo apretando igual todo el tiempo. Silver River Flume y Tutuki Splash mantuvieron el sabor veraniego con medias de unos 38 y 33 minutos, mientras Furius Baco se quedó alrededor de los 30 pero con un pico de 80. En otras palabras: las colas fuertes estaban ahí, pero no daban la sensación de bloquear todo el parque durante toda la jornada.
El detalle que más me gustó fue el hueco de la hora de comer. Alrededor de las 13:00, PortAventura tuvo un tramo especialmente amable, con una media cercana a 1 minuto en las esperas que seguíamos. No lo vendería como garantía absoluta —las colas cambian más rápido que un grupo decidiendo si ir a Shambhala o a comer—, pero como pista para planear, me parece oro puro: si ves un bajón así, no lo mires demasiado tiempo, corre a por algo grande.
Madrid estuvo mucho más llevadero
Parque de Atracciones de Madrid jugó en otra liga de tranquilidad. En Parque de Atracciones de Madrid, las esperas se mantuvieron bastante contenidas, con una media cercana a los 8 minutos y un techo de 30. Tarántula fue de lo más demandado, pero incluso ahí el panorama fue muy manejable: alrededor de 29 minutos de media y sin escaparse de esos 30.
Parque Warner Madrid, por espera pura, también parecía cómodo: cerca de 6 minutos de media y un máximo de 31. Pero aquí viene el giro menos divertido del día, porque la foto de las colas no cuenta toda la historia. Parque Warner Madrid tuvo varias atracciones fuera de juego durante muchísimo rato, y eso para un visitante cambia completamente la estrategia.
La parte rara: Parque Warner con muchas ausencias largas
Parque Warner Madrid fue el lunar de la jornada, no por colas enormes, sino por la cantidad de atracciones que no dieron buenas noticias. En total, el parque acumuló más de 16.000 minutos de incidencias repartidos por una docena de atracciones. Y no hablamos de un parón cortito de “me tomo un refresco y vuelvo”: varios nombres importantes estuvieron prácticamente todo el periodo sin aparecer como opción real para montar.
Expedientes Warren y LEX LUTHOR siguieron sin dar tregua durante todo el tramo observado, mientras que Río Bravo y Rápidos ACME también arrastraron una ausencia larguísima desde la noche anterior. Para un día de calor, perder opciones de agua duele el doble, porque esas son justo las atracciones que muchos guardan para cuando el cuerpo pide sombra, salpicón y un descanso mental de las montañas rusas.
La lista se ensanchó además con nombres como La Venganza del ENIGMA, SUPERMAN: La Atracción de Acero, BATMAN: Arkham Asylum, Cine Tour y varias atracciones familiares. No lo cuento para dramatizar —los parques tienen días complicados—, pero sí porque para un fan que va con must-do muy claros, esto es clave: antes de cruzar medio parque hacia una atracción concreta, merece mucho la pena comprobar si realmente está disponible.
Aperturas tardías que cambiaron el ritmo
PortAventura volvió a tener alguna apertura tardía curiosa, y aquí el caso de Templo del Fuego fue el más llamativo. Estaba previsto desde las 10:30, pero no lo vimos disponible hasta las 16:19. Eso deja una ventana enorme en la que quien lo tuviera como plan de mañana tuvo que improvisar, y en PortAventura improvisar suele significar acabar caminando bastante más de lo previsto.
También Tomahawk y Armadillos tardaron más de dos horas en entrar en juego, mientras que en Ferrari Land varias atracciones familiares como Flying Race, Junior Red Force, Junior Championship y Crazy Pistons no aparecieron hasta las 18:41, pese a estar previstas desde las 17:00. No son necesariamente las colas más mediáticas, pero para familias con niños pequeños esos retrasos pesan mucho en el plan.
Mi estrategia para hoy
Si yo fuera a Ferrari Land, no me plantaría en Red Force justo cuando todo el mundo entra con la misma idea; vigilaría especialmente el tramo de tarde, porque hacia las 19:00 el parque pareció mucho más amable. En PortAventura, intentaría aprovechar cualquier bajón alrededor de la comida para atacar Uncharted, Furius Baco o alguna acuática antes de que la gente vuelva a moverse en masa. Y si el plan es Parque Warner Madrid, haría una comprobación rápida de atracciones clave antes de ir directo a Río Bravo, SUPERMAN o La Venganza del ENIGMA: con la foto de ayer, yo no caminaría a ciegas ni aunque me prometan sombra en la cola.