Ferrari Land fue el parque que más me hizo levantar la ceja en estas últimas 24 horas. No porque estuviera “un poco animado”, sino porque se puso por delante de PortAventura en espera media, mientras Furius Baco llegó a tocar los 120 minutos. Eso ya es de esas cosas que hacen que uno abra la gráfica otra vez, solo para asegurarse de que lo ha visto bien.
Ferrari Land se puso serio justo cuando parecía un día manejable
Ferrari Land tuvo una jornada de esas traicioneras para quien entra pensando “esto lo hago rápido”. La media del parque rondó los 31 minutos, que para un parque compacto pesa bastante, porque hay menos margen para esconderse en atracciones secundarias. Red Force volvió a ser el imán evidente, con esperas que se movieron en torno a los 55 minutos y picos de 70, pero lo divertido del análisis es que no estuvo solo: Flying Dreams, Maranello Grand Race y Racing Legends también empujaron el conjunto hacia arriba.
Lo que más me gusta de este tipo de día en Ferrari Land es que el parque cambia de personalidad por horas. A las 17:00 parecía que todo el mundo había decidido hacer lo mismo a la vez, con una espera media horaria muy alta, pero una hora después apareció una bajada deliciosa: sobre las 18:00 el parque se quedó casi en modo paseo, con una media de apenas 1,67 minutos. Ese contraste es oro puro para planificar, porque te recuerda que en Ferrari Land una sola hora puede cambiarte el día entero.
PortAventura tuvo los grandes picos, pero también una sorpresa tranquila
PortAventura no se quedó atrás ni mucho menos. En PortAventura, la espera media del parque rondó los 23 minutos, pero la foto real estaba en las colas estrella: Uncharted se mantuvo muy fuerte, Furius Baco se disparó hasta los 120 minutos y Silver River Flume también se movió en terreno serio. Es el típico patrón de verano en el que las grandes montañas rusas y las atracciones de agua empiezan a repartirse el protagonismo, y tú como visitante tienes que elegir muy bien cuándo cruzar medio parque.
Uncharted volvió a ser una de esas colas que mandan sobre el plan del día. Sus esperas estuvieron alrededor de los 62 minutos, con un máximo de 110, y eso ya no es “paso luego si me viene bien”: eso es una atracción que conviene atacar con intención. Furius Baco, por su parte, me pareció todavía más explosiva, porque no solo tuvo una espera media alta, sino que además alcanzó el pico más bestia del día en España. Cuando Baco se pone así, yo no improvisaría demasiado cerca de la entrada.
La parte simpática llegó más tarde, porque PortAventura también escondió una ventana mucho más amable. Sobre las 17:00, la espera media bajó hasta 1,25 minutos, una de esas caídas que en una gráfica parecen casi demasiado bonitas. No significa que todo el parque estuviera mágicamente vacío durante horas, claro, pero sí que hubo un momento muy aprovechable para quien no se dejó arrastrar por el atasco de mediodía.
Madrid fue más irregular, y eso también tiene su encanto
Parque de Atracciones de Madrid tuvo un día menos pesado que los gigantes de Tarragona, pero con Abismo haciendo de jefe final. En Parque de Atracciones de Madrid, el parque se movió con una media cercana a los 13 minutos, mientras Abismo se fue hasta una espera media de 46 minutos y un máximo de 65. Es una diferencia enorme dentro del mismo parque: si Abismo está en tu lista de imprescindibles, conviene mirarlo como caso aparte y no fiarse solo de la sensación general del recinto.
También hubo un pequeño momento raro al final de la tarde en Madrid. Star Flyer, Nickelodeon Express, Padrinos Voladores, Patrulla Canina, TNT y Sillas Voladoras tuvieron una interrupción breve de unos 21 minutos. No lo convertiría en drama, porque fue limitado, pero sí es el tipo de detalle que puede fastidiar una ruta familiar si justo estabas cerrando la visita por esa zona.
Parque Warner Madrid: poca cola, pero ojo con lo que no se podía montar
Parque Warner Madrid pareció tranquilo en esperas, con una media del parque de algo más de 7 minutos y máximos bastante contenidos frente a los otros parques. En una lectura rápida eso suena fenomenal, y parte del día seguramente lo fue para moverse sin agobios por Parque Warner Madrid. Pero aquí viene el matiz que me parece importante como fan de las colas: la tranquilidad no cuenta toda la historia si varias atracciones desaparecen de tus opciones reales.
Expedientes Warren, LEX LUTHOR y Academia de pilotos Baby Looney Tunes volvieron a complicar el panorama con una ausencia larga durante la jornada, de unas nueve horas y media en los dos primeros casos y algo más de nueve horas en la tercera. Como estos nombres ya venían apareciendo en días recientes, no lo alargo más de la cuenta, pero sí lo diría muy claro a un amigo: si cualquiera de ellas es imprescindible para tu visita, compruébala antes de organizar el recorrido. Una cola corta no consuela demasiado cuando justo tu objetivo no está disponible.
Mi estrategia después de ver estas gráficas
Si tuviera que planear con estos patrones en mente, yo haría Ferrari Land con mucha paciencia alrededor de Red Force y miraría con cariño la tarde, porque esa caída de las 18:00 fue preciosa. En PortAventura no dejaría Uncharted ni Furius Baco al azar: intentaría resolver una de las dos antes del gran empujón de mediodía y guardaría opciones más flexibles para la tarde. Y si el plan es Madrid, usaría las páginas de espera de Parque de Atracciones de Madrid y Parque Warner Madrid antes de entrar, porque allí la clave no fue solo cuánta cola había, sino qué atracciones estaban realmente disponibles en cada momento.